Para evitar que el fuerte olor de coles o berzas llegue hasta los vecinos, es conveniente echar un poco de vinagre al agua de cocción.
Las verduras se deban lavar siempre cuando están enteras, nunca troceadas, porque de esta manera pierden cualidades y sabor.
Para evitar que las legumbres se rompan o se maleen, hay que cocerlas a fuego lento, y asustarlas (rebajar el hervor) con un poco de agua fría de vez en cuando.
Para que las verduras, por ejemplo cardo, alcachofas, etc no pierdan su maravilloso color, se puede añadir unas gotas de limón al agua de cocción.
Una manera rápida de ligar la salsa pil-pil: Cuando las pieles o las tajadas de bacalao hayan sudado la gelatina, en vez de bambolear la cazuela, se puede utilizar un colador para agitar la salsa, y en unos minutos estará ligado el pil-pil.
Añadir frutos secos.
Cambiar el papel de aluminio por hojas de lechuga o de espinacas.
Una vez asado taparlo bien con papel de aluminio antes de servirlo.
Tenerlo a remojo durante hora y media en agua con limón.
Si alguna carne se nos resiste por dura (algunas piezas de caza son de textura muy dura) podemos echar en el guiso un trozo de aspirina (Cuidado con los comensales alérgicos a la aspirina). Si sabemos o intuimos previamente que la carne nos puede salir dura, un remedio muy eficaz es congelarla previamente.