Baltasar de Alcázar, el poeta gastrónomo

por Manu Ruiz de Luzuriaga • 26 Abril 2000

Baltasar de Alcázar

Su vida

Baltasar de Alcázar (o del Alcázar) nació en Sevilla en 1530, en el seno de una familia acomodada de conversos: fue el sexto hijo del jurado Luis del Alcázar.

Parece ser que estudió Humanidades en León, pero pronto se decidió por la carrera de las armas, sirviendo a las órdenes del marqués de Santa Cruz y de Álvaro de Bazán.

Al retirarse del ejército, ejerce como alcaide de la villa de Molares, al servicio de Fernando Enríquez de Ribera, duque de Alcalá. En esta villa contrae matrimonio, hacia 1565 (1569 según otras fuentes).

En 1583 vuelve a Sevilla, para ocupar el cargo de tesorero de la Casa de la Moneda y Veinticuatro, como administrador del conde de Gelves.

Muere en Ronda en 1606.

Su obra

La poesía de Baltasar de Alcázar es totalmente distinta de las tendencias comunes en su época. Su tono es festivo, burlón, jocoso; satírico a veces, sin llegar a ser sangrante.

Los temas más recurrentes en su obra son los placeres de la buena mesa y los encantos y defectos de las mujeres. Esta temática hedonista ha llevado a considerarlo (equivocadamente, a nuestro juicio) como un poeta menor en numerosas historias de la literatura. No obstante nadie deja de reconocer su talento para la métrica y el ingenio desplegado en la composición: tanto desde el punto de vista del contenido, como desde la forma, siendo consideradas como innovadoras algunas de sus soluciones métricas y estílísticas.

Excepcional latinista, no oculta su admiración por Marcial, de quien imita claramente sus Epigramas. También se nota en su obra cierta influencia de Horacio, no en vano tradujo varias de sus obras al castellano.

La mejor definición de su obra es la que figura en la Enciclopedia Espasa: “Tan original como ingenioso, descuella entre los poetas sevillanos por la travesura, gracia y malicia intencionada de sus versos, su imaginación epicúrea y la facilidad con que salva todas las dificultades de la métrica”.

De su obra destacaremos (aparte de las composiciones gastronómicas, que veremos más adelante), el Diálogo entre dos perrillos, claro antecedente cervantino, Diálogo entre un galán y el eco, y Consejos a una viuda.Sus breves Epigramas anticipan la poesía satírica que tan corriente será en el siglo XVII de Quevedo, Alarcón y Gongora. No nos resistimos a incluir aquí algunos de nuestros favoritos:

A una mujer escuálida
Yace en esta losa dura
una mujer tan delgada
que en la vaina de una espada
se trajo a la sepultura.
Aquí el huésped notifique
dura punta o polvo leve,
que al pasar no se la lleve,
o al pisarla, no se pique.

Job
A Job el diablo tentó
con tanta solicitud,
que los bienes, la salud
y los hijos le quitó.
Más no pudiendo vencer
su virtud, por inquietarle,
trató de desesperarle
y le dejó… la mujer.

El estudiante
Cierto día un estudiante
al revisar su ropilla,
se encontró en la pantorrilla,
un enorme interrogante.
Siguió el pobrete adelante,
y al ver que en puntos hervía
su calceta, maldecía
diciendo: “¡Cuán bueno fuera
si más estambre tuviera
y menos ortografía!”

Constanza
Dos galanes pelearon
sobre Constanza una tarde:
Mirad, así Dios nos guarde,
para donde lo guardaron.
Si nació la enemistad
de verse un poco apretados,
dos pueden caber holgados
y aún tres a necesidad.

La nariz de Clara
Tu nariz, hermana Clara,
ya vemos visiblemente
que parte desde la frente:
no hay quien sepa dónde para.
Más puesto que no haya quien,
por derivación se saca
que una cosa tan bellaca
no puede parar en bien

A un giboso de delante
Un socarrón mesonero
dijo a un giboso al revés:
- No me neguéis esta vez
que cargasteis delantero.
El gibado, a estas razones
replicó: – Es muy importante
llevar la carga delante
quien se halla entre ladrones.

Su circunstancia

El ingenio y simpatía que despliega Alcázar en su poesía, era también parte integrante de su personalidad. Los cargos que ocupó (nominales, más que fuente de trabajo) los consiguió gracias a su caracter festivo y alegre. Tuvo gran éxito en la corte, donde su hermano era el sumiller de cortina del rey.

Su círculo era el del pintor sevillano Pacheco (el mentor de Velázquez), con quien mantuvo una gran amistad. Al taller del pintor solían acudir ilustres plumas de la época, como Quevedo o Góngora.

La gastronomía

Las obras más conocidas de Alcázar son las que reproducimos en la columna de la derecha, y son, precisamente, las que tocan temas relacionados con la gastronomía.

Una cena es su composición más conocida, compuesta en redondillas, combinaciones de cuatro versos octosílabos. En ella, en tono jocoso, relata y adjetiva los manjares que componen la cena (vino, ensalada, salpicón, morcillas, queso…). Aparte de la simpatía que emana del poema, no hay que desdeñar su valor costumbrista, pues pocas veces se ha narrado con tanto acierto un menú corriente en esa España del siglo XVI.

Preso de amores es otra conocida obra de Alcázar, también en redondillas, con la particularidad de que, cada dos estrofas, se repite la rima y el último verso.
Es un canto a las dos grandes pasiones del poeta: el yantar y las mozas. Aunque a la mentalidad actual pueda parecerle indigno sopesar y comparar a la compañera con las viandas, no podemos perder de vista la perspectiva de los más de 400 años transcurridos desde su composición, y sobre todo el tono jocoso y juguetón de la mayor parte de la obra de este poeta.

Su modo de vivir en la vejez es otra serie de redondillas, compuesta en el ocaso de su vida, cuando postrado en cama, necesitaba de cuidados constantes y un régimen ligero, que como podemos ver en el poema, consistía en huevo pasado por agua para desayunar, carne de ave “asada y cocida” como almuerzo y tostadas en vino azucarado para la cena. Podemos considerarlo como la dieta expresada con más gracia que se conoce, sin desdeñar sus propiedades terapeúticas, puesto que Alcázar murió a los 76 años, una edad muy avanzada para la época en que vivió.

Bibliografía

Estudios sobre Baltasar de Alzázar:

Asensio, José María: Francisco Pacheco, sus obras artísticas y literarias. Sevilla, 1876

Alcázar, Baltasar de: Poesías de Baltasar de Alcázar, precedidas de la biografía del autor por Francisco Pacheco. Sevilla : Imprenta de Rafael Tarascó, 1878

Beamud, Ana María: Arte e inmortalidad: poesía del Siglo de Oro sobre retratos de difuntos. Revista de Estudios Hispánicos, 1982, 16 (3), págs. 347-359

Carreira, Antonio: Nuevos textos y viejas atribuciones en la lírica áurea. Voz y Letra: revista de Filología, 1990, 1 (2), págs. 15-142

Herrero Inglemo, José Luis: Cultismos renacentistas: cultismos léxicos y semánticos en la poesía del siglo XVI. Boletín d ela Real Academia Española, 1994, 74 (261), págs. 13-192, 237-402 y 523-610

Lara Garrido, José: “El Rosal”, cancionero epigramático de Rodrigo Fernández de Ribera: edición y estudio del MS. 17524 de la Biblioteca Nacional de Madrid (con algunos excursos sobre problemas de transmisión y edición de las poesías de Baltasar de Alcázar). Voz y Letra: Revista de Filología, 1992, 3 (2), págs 23-78; 1993, 4 (2), págs 51-104; y 1994, 5 (2), págs 67-120

Núñez Ribera, Valentín: La poesía de Baltasar del Alcázar. Catálogo de fuentes textuales: I. Manuscritos. Voz y Letra: Revista de Filología, 1997, 8 (1), págs 53-113

Núñez Ribera, Valentín: La poesía de Baltasar del Alcázar. Catálogo de fuentes textuales: II. Impresos e índices. Voz y Letra: Revista de Filología, 1997, 8 (2), págs 77-118

Trambaioli, Marcella: El discurso de unos cuernos de Baltasar del Alcázar: entre donaire e ingenio, con algunas anotaciones sobre el eco literario. Analecta Malacitana, 1998, 21 (1), 57-80

Núñez Ribera, Valentín: Baltasar del Alcázar y la tradición oral. Demófilo: revista de cultura tradicional, 1998 (28), págs. 19-42

González, Eloy: La Grand Bouffe de Baltasar del Alcázar: erotismo y comicidad en los poemas a Inés. En IVth Biennial Conference of The Society for Renaissance and Baroque Hispanic Poetry. University of California, Davis Memorial Union, 28-30 de octubre de 1999

Ediciones de obras de Baltasar de Alcázar:

Poesías de varios grandes ingenios españoles, recogidas por Iosef Alfay. En Zaragoza : por Iuan de Ybar, 1654

Biblioteca de autores españoles (Tomos XXXII y XLII). 1854-1857

Poesías. Sevilla : Sociedad de Bibliófilos Andaluces, 1878

Alcázar, Baltasar de: Poesías de Baltasar de Alcázar, precedidas de la biografía del autor por Francisco Pacheco. Sevilla : Imprenta de Rafael Tarascó, 1878

Alcázar, Baltasar de: Picardías clásicas, chascarrillos, paradoja, epigramas, jácara, letrillas, canción y romances olvidados o desconocidos. Madrid : M. Alonso, 1902

Alcázar, Baltasar de: Poesías de Baltasar de Alcázar. Madrid : Librería de los sucesores de Hernando, 1910

Alcázar, Baltasar de: Poesías. Madrid : Voluntad, 1925

Alcázar, Baltasar de: Poesía. Madrid : Bruno del Amo, 1925

Alcázar, Baltasar de: La cena jocosa: composición festiva copiada a péñola, con iniciales miniadas, por mauricio Amster y seguida de máximas elocuentes. Santiago de Chile : Editorial Universitaria, 1976

Baltasar de Alcázar en la Red

Baltasar de Alcázar en la red

Alcazar Sonets: texto del soneto “Yo acuerdo revelaros un secreto”, desde el Sweet Briar College de Virginia
Baltasar del Alcázar: desde Indiana University-Purdue University, Fort Wayne, se ofrece una breve biografía y un estudio del poema “preso de amores”.

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