La cocina de Doctor en Alaska | Zapardiel: Revista de Cultura y Gastronomía
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La cocina de Doctor en Alaska

Introducción

Este artículo versa sobre la -en nuestra opinión- mejor serie de televisión de todos los tiempos: Doctor en Alaska (Northern Exposure en la versión original). La razón de dedicarle nuestra atención es, por una parte, un homenaje a los buenos momentos que nos han deparado sus entrañables personajes y, por otra, los constantes guiños culinarios presentes en todos los capítulos de la serie.

Carátula de doctor en Alaska

Carátula de doctor en Alaska

Breve historia de la serie

La serie fue creada para la CBS en 1990 por los guionistas Joshua Brand y John Falsey, que fueron responsables del episodio piloto y, por tanto, de la caracterización de los personajes. Para el resto de capítulos se alternan distintos guionistas y directores, pero respetando siempre la idea original.

Personajes de Doctor en AlaskaDoctor en Alaska narra las peripecias de Joel Fleischman, un médico de New York que, como contraprestación al estado de Alaska, que ha pagado sus estudios, debe ir a prestar sus servicios, durante cuatro años, a una pequeña ciudad (Cicely) perdida en la inmensidad de Alaska. El choque que experimenta el snob y cosmopolita doctor es brutal: la naturaleza salvaje, la falta de comodidades, el carácter de la gente, el tener que valerse por si mismo; todo le aterra o le parece mal. Éste es el hilo argumental inicial, que da lugar a divertidas situaciones y es la base de los ocho primeros episodios.

Posteriormente, se van definiendo los caracteres del resto de personajes principales, diluyéndose el protagonismo de Joel, pasando a ser la comunidad de Cicely y su espíritu los verdaderos conductores de la serie.

Las serie completa consta de 110 episodios que se reparten en seis temporadas de emisión, desde 1990 hasta 1995. En España se estreno en 1992, en La 2. Desde entonces ha habido varias reposiciones, siempre incompletas y a horas totalmente intempestivas.

En la última temporada, el doctor Fleishman, ya completamente integrado en el entorno y un tanto asilvestrado, abandona la práctica de la medicina y es sustituido por un nuevo médico: el doctor Capra.

Aunque la calidad de la serie apenas sufre altibajos, en la última temporada se va apreciando un agotamiento de las ideas y el intento de sustituir a Fleischman por Capra no tuvo buena acogida entre los espectadores. Éstas son las principales razones que llevaron al fin de la serie.

¿Por qué nos gusta Doctor en Alaska?

Resulta difícil hacer una disección de la serie y separar aquellos factores que puedan ser los responsables de su éxito. Hay que partir de que es un producto de gran calidad, pero que ha tenido y tiene un rotundo gancho comercial.

Los personajes de Doctor en AlaskaConcebida originalmente como una comedia con un protagonista bien definido, va evolucionando hacia una serie coral que incorpora elementos poéticos, filosóficos y oníricos, a la vez que va trazando una compleja cadena de relaciones entre los protagonistas, que acaban conformando un universo muy particular: el mundo de Cicely.

A nuestro entender, las razones del éxito están en la honestidad y calidad de los guiones, el magnífico reparto de actores, la exquisita selección de la música y, sobre todo, en la gran cantidad de registros que adopta la serie: si alguien quiere ver una buena comedia, la tiene servida y se reirá con las vicisitudes de los personajes; si lo que busca son guiños culturales y un cierto nivel intelectual, sin duda es su serie; si le gusta que se reflejen las relaciones humanas, los sentimientos y los pequeños problemas cotidianos, no quedará defraudado; si le fascina el mundo onírico, las culturas indígenas, la ecología, el paisaje, la literatura, la filosofía o el cine, tiene de dónde servirse en abundancia. Y quien sólo busca seguir el devenir cotidiano de los habitantes de una pequeña comunidad, narrado con gracia y sensibilidad, quedará encantado con Doctor en Alaska.

La cocina de Doctor en Alaska

La cocina aparece prácticamente en todos los episodios de doctor en Alaska. En algunos, se le da más importancia que en otros y en algún capítulo es el tema principal.

El centro de la vida de Cicely es The Brick, la taberna local, donde se reúnen todos los protagonistas a comer, a beber o, simplemente, a intercambiar cotilleos. De los menús que se sirven en The Brick hablaremos en el siguiente apartado.

Las gentes de Cicely también se reúnen en torno a una mesa con motivo de alguna fiesta particular, un banquete o una celebración. La composición de las comidas varía desde los pantagruélicos y lujosos ágapes que ofrece en su mansión el prepotente y sibarita Maurice Minnifield a las sencillas hamburguesas de alce que se sirven en las fiestas al aire libre. En el término medio están los platos combinados, más o menos apetitosos, que se sirven en The Brick. No obstante este batiburrilo de hábitos culinarios, todos los habitantes de Cicely muestran una inclinación hacia la buena mesa y gusto por los platos elaborados y los buenos vinos; nunca desdeñan las exquisiteces cuando tienen la ocasión de probarlas.

El tercer factor culinario de Doctor en Alaska es Adam. Este genial cocinero no pierde la ocasión de lucir sus habilidades en cualquier ocasión que se le presente, aunque se haga de rogar, vuelva locos a sus pinches y martirice a los comensales con sus exabruptos.

La cocina de The Brick

The Brick es la taberna de Cicely y el centro de la vida social del pueblo. Todos los protagonistas pasan por allí en uno u otro momento del día: para tomar una cerveza, un café o llenar el estómago con los platos -más bien contundentes- que se ofrecen.

La cocina de The Brick es sencilla y nutritiva: “cocina tradicional de Alaska” en palabras del propietario Holling Vincoeur. En todos los episodios se ve a Shelly Tambo, la mujer de Holling y ocasional camarera, repartir grandes platos en los que no falta un aderezo de patata, arroz o legumbres acompañando un principio de carne o pescado. Hasta aquí nada extraño, nada que no se pueda encontrar en cualquier taberna de una pequeña localidad de Estados Unidos. También se sirve comida rápida en la barra: las tradicionales hamburguesas de alce o caribú o sandwich de queso con mayonesa, todo ello regado con cerveza de barril o café americano de pucherete.

Intentaremos reconstruir una posible carta de The Brick a través de las comandas explícitas que aparecen en la serie:

PLATO PRINCIPAL

  • Hígado encebollado
  • Tortilla francesa con queso
  • Tortilla de camarones (según Maurice Minnifield es lo único fiable)
  • Guiso de atún
  • Estofado de rabo de buey
  • Falda de cordero
  • Cerdo envuelto en una sábana
  • Empanada de queso
  • Carne con chile
  • Bistec de alce Solomillo
  • Filetes de hígado
  • Huevos revueltos

GUARNICIÓN

  • Aros de cebolla
  • Patatas asadas
  • Judías estofadas
  • Espagueti
  • Ensalada de col
  • Crema de col

 

POSTRES

  • Tarta de moras
  • Tarta de manzana
  • Bizcocho con salsa
  • Batido especial de la casa
  • Pastel de mazapán

Como podemos ver, no está mal del todo y peores cosas habremos comido sin tener que ir hasta Alaska. Como curiosidad, se puede ver el menú del auténtico The Brick de Roslyn, donde se rodó la serie: : genuino tex-mex. Sin duda preferimos la carta del The Brick de ficción.

En The Brick se practica una curiosas variante de la cocina de temporada, que no tiene nada que ver con la estacionalidad de la materia prima. Al comienzo del invierno, los habitantes de Cicely se dedican a atracarse de comida, para acumular reservas: Walt Cooper, un antiguo broker de Wall Street reconvertido en trampero, ordena una comida compuesta de cerdo ensabanado, tortilla con queso, patatas asadas, doble ración de bizcocho con salsa y batido especial: calcula que acumulará unas 8.000 calorías.

Otra variante de la cocina de temporada es el menú especial contra los mosquitos en primavera: Pollo al ajillo y pan de ajo servidos con clavo (opcional).

The Brick tiene un período de inclinación hacia la cocina italiana, cuando Chris Stevens se asocia con Holling. Según Chris, The Brick se transforma en “la catedral de la pizza parmesana”.

Pero las cosas cambian en The Brick cuando, ocasionalmente, Adam toma las riendas de la cocina. Lo que es un sencillo restaurante de pueblo se transforma en un emporio de la gastronomía, para deleite de los habitantes de Cicely. Los menús se enriquecen y la carta presenta, por ejemplo, huevos a la fiorentina, tarta de cinco cereales con sirope de grosella y bollos de queso con salsa de arándanos; o tortellini y ensalada de pato al hinojo. Todo un lujo.

Los personajes y la cocina

Joel FleischmanJoel Fleishman

Médico de Cicely y principal protagonista de la serie. Es engreído, egoista, esnob, urbanita, conservador, melindroso, con complejo de superioridad y muy pagado de sí mismo. Pero, por otro lado, es simpático, inteligente, con gran sentido del humor y un gran médico, que se interesa vivamente por sus pacientes. El espíritu de Cicely va acentuando sus virtudes y limando sus defectos.

Su actitud ante la comida es la propia del esnob cosmopolita: aprecia las cosas caras y con marca, le entusiasman los restaurantes y comidas muy exclusivas y no pierde ocasión de contar lo bien que se come en ese pequeño restaurante que-nadie-conocía-hasta-que-él-lo-descubrió.

Es un gran entendido en vinos, pero según confiesa él mismo, todo lo que sabe, lo aprendió “para impresionar a los otros médicos” y no puede beber más de una copa, porque se le sube a la cabeza y “enseguida se pone tonto”. Y, de todas formas, tiene lagunas en el manejo del vino: al abrir un Gran Cru, explica, didácticamente, que es necesario dejarlo respirar; pero no se le ocurre trasegarlo y lo sirve de la misma botella.

A pesar de dárselas de gourmet, es un pésimo cocinero que realiza sus comidas en The Brick o tira de comida enlatada. En un convite que ofrece en su casa, cocina él mismo, pero no le parece que sea necesario clarificar la mantequilla ni usar champiñones frescos, a pesar de lo que dice el libro de recetas que usa.

En resumen, que sus hábitos culinarios reflejan muy bien el carácter del personaje: artificial, presuntuoso y que prefiere las formas al fondo.

El consejo culinario de Joel: [No es suyo (por supuesto), sino de su madre] Para hacer el pollo asado hay que procurar que quede muy crujiente y poner un poco de ajo debajo de la piel.

AdamAdam

Un auténtico chef perdido en la salvaje Alaska. Personaje estrafalario, estrambótico y misterioso. Nadie sabe a qué se dedica ni de qué vive: él reconoce que ha trabajado como cocinero, como espía, como periodista; pero no se le puede creer porque es un gran embustero.

Parece que hizo estudios de cocina en el prestigiosa Academia de Cocina de Buffalo, de la cual, por más que hemos investigado, no hemos podido obtener referencias (¿será otra mentira de las suyas?). Vive en una cabaña en el monte y siempre va descalzo. Puede ser que trabaje para la CIA o algún otro servicio de espionaje: aunque nadie crea esto, curiosamente, parece saber todos los secretos más íntimos de los habitantes de Cicely.

Su mujer, Eve, es un caso perdido de hipocondríaca extrema y la reina de los melindres. Adam tuvo una oferta para trabajar en La Tour d’Argent, pero se vio obligado a rechazarla porque Eve creía que los franceses eran maleducados y sentaban a los perros en la mesa.

Es un personaje grosero e intratable. Cuando el pinche de The Brick pone beicon en vez de panceta en una de las creaciones de Adam, la bronca es espectacular. Cuando algún comensal le dice que algún plato está exquisito, en vez de agradecérselo, le espeta que lo sabe perfectamente, y si ese mismo comensal le pregunta por los ingredientes del plato, prácticamente le insulta, diciéndole a ver si cree que puede hacerlo él mismo en casa como si tal cosa.

Ya hemos repasado algunos de los platos de Adam en el apartado de “La cocina de The Brick”. Otras creaciones suyas son los fideos chinos al aroma de cilantro, la tripa a la parmesana y la sopa de albahaca con almejas gratinadas.

La cocina de Adam tampoco es para que The Brick figure en la Guide Michelin pero este excéntrico cocinero es todo un hallazgo y uno de los personajes secudarios de la serie de más carisma y aceptación.

El consejo culinario de Adam: [No nos hemos atrevido a preguntarle]

Maurice MinnifieldMaurice Minnifield

Antiguo astronauta, en la época de la serie se dedica a los negocios. Este millonario especulador es el cacique de Cicely, dueño de todos los servicios del pueblo (excepto de The Brick) y de la mayoría de los terrenos circundantes. Es reaccionario, militarista, homófobo (aunque sueña que hace lucha libre con David Niven), racista y evasor de impuestos. Aunque es el malo oficial de la serie, no es más que un individualista a ultranza que intenta ser íntegro y fiel a sus principios, y que a veces se revela como un ser solitario en medio de sus riquezas y sus trasnochados ideales, más digno de compasión que de odio.

Respecto a la gastronomía, es un auténtico sibarita y no pierde la ocasión de deslumbrar al resto de Cicely con sus espectaculares banquetes. Con gran alarde de vajilla, flores en la mesa y camareros de uniforme, obsequia a sus invitados con tostadas de gamba, soufflé de almejas y ternera en salsa demiglás.

También es buen cocinero. En una cena sencilla que cocina el mismo, con Ruth Anne, Holling y Shelly, ofrece canapés de salmón, cordero asado y tarta de moras.

Coleccionista de vinos, tiene una impresionanate bodega, y nunca deja pasar la ocasión de alardear de ella ante sus invitados. Parece que sus vinos preferidos son los Burdeos, en concreto los de la zona del Médoc: en alguno de sus convites sirve un Château Latour de 1929 (ni más ni menos) y un Mouton Rothschild de 1961. También tiene existencias de Borgoñas, pues en alguna ocasión se mencionan los Beaujolais y vinos de cepa Chardonnay.

Su carácter cuadra bien con su actitud ante la cocina: exigente, exquisito, exclusivo, presumido y un poco fantasma.

El consejo culinario de Maurice: Para preparar el salmón, apagad el fuego cuando hierva el fumet, colocad el salmón y dejarlo hacerse sólo un poco, con cuidado, para que no se pase.

Maggie O'ConnellMaggie O’Connell

Pilota una avioneta y se encarga de comunicar a Cicely con la civilización. Atractiva, independiente, activa, comprensiva, audaz, autosuficiente y de espíritu abierto. Según transcurre la serie aparece como neurótica, insegura, quisquillosa y con bastantes complejos. Mantiene una auténtica relación de amor odio con Joel, que, según el capítulo de que se trate, adquiere tintes cómicos, dramáticos o tiernos.

Su cocina es sencilla y frugal, como corresponde a una chica aventurera, pero sabe darle un original toque femenino que hace que no sea vulgar. Para la fiesta de celebración del nacimiento del hijo de Shelly y Holling prepara sopa de queso de cabra y sandwichs de berro y pepino. En otras ocasiones, prepara paella, pavo con castañas y algún plato hindú con curry.

El consejo culinario de Maggie: Para hacer una buena paella el secreto está en no cocer mucho las gambas y utilizar un buen aceite de oliva [gracias, Maggie]

Chris StevensChris Stevens

Ha pasado parte de su vida en la carcel, pero se ha reformado (gracias a Walt Whitman) y lleva el programa de radio “Chris in the morning” en la emisora local K-BHR. Autodidacta, filósofo (obsesionado con Jung y el inconsciente colectivo), poeta, excelente mecánico y gran artista. Es un personaje complejo y, quizá, el que más vida da a la serie, porque como telón de fondo a las peripecias de los personajes siempre está la música que selecciona Chris, y sus monólogos y lecturas en la radio. Su punto débil es su egocentrismo y su despreocupación, que hace que nunca se implique demasiado en los problemas de los demás.

En cuanto a sus gustos culinarios son la antítesis de la exquisitez. En The Brick suele pedir la consabida hamburguesa, y alguna vez, como excepción encarga chile con carne y pan de ajo con queso rallado y tabasco.

Cuando cocina, no pasa de asar salchichas o preparar la “hamburguesa salvaje de Stevens”, también conocida como Chrisburguesa. En cierta ocasión, en la que quiere conquistar a Maggie, se estira y prepara zanahorias gratinadas: todo un exceso.

En una persona con una sensibilidad como la de Chris para el arte o la literatura, nos defrauda un poco esa culinaria de “aquí te pillo, aquí te mato”, pero, así son las cosas y nadie es perfecto.

El consejo culinario de Chris: Una buena Chrisburguesa debe estar carbonizada por fuera y cruda por dentro.

Ed ChigliakEd Chigliak

Un joven mestizo que trabaja en la tienda de Ruth Anne. Es sincero, simpático, muy sociable, se preocupa por los demás y su mayor ambición es ser director de cine. Como es muy buena persona y tiende a simplificar las cosas, puede dar la impresión de que es algo retrasado, pero si se le analiza con atención, se observa todo lo contrario: una gran inteligencia disimulada bajo capas de bondad, humildad y sencillez. Su afan por ayudar a los demás, hace que se convierta en chamán, haciendo, en cierto modo, la competencia a Joel.

Ed es adicto a las hamburguesas de alce acompañadas de enormes vasos de leche. Cocina las truchas que pesca él mismo, asándolas, sin nigún aderezo ni acompañamiento. La única frivolidad que se le conoce es pedir en The Brick cereal caliente con banana.

La cocina de Ed es como su carácter, sencilla y natural; en su manera de ver las cosas, no merece la pena complicarse la vida con ataduras ni engorros, y si la trucha asada está buena y además es barata, no necesita más.

El consejo culinario de Ed: La perdiz podría estar bien rellena de arroz y asada con pan de salvia y castañas.

Holling VincoeurHolling Vincoeur

Antiguo cazador y trampero reconvertido en hostelero y propietario de The Brick. Es un quèbecois de ascendencia francesa. Aunque tiene más de 60 años, no los aparenta y espera vivir otro tanto, porque su familia tiene los genes de la longevidad y todos los varones llegan a centenarios. Es de gustos sencillos, buen camarada y ama la naturaleza y la vida al aire libre. Pero también es excesivamente introvertido, de ideas fijas y un poco tacaño.

Su culinaria es sencilla y no le gustan las fantasías ni las excentricidades. Para componer los menús de The Brick está más atento a la ganancia que puede obtener que a la calidad de los platos. La opinión de los clientes le importa un comino.

Aunque suponemos que cocina, generalmente es el cocinero o el pinche de turno el que pone manos a la obra: Holling se dedica a supervisar. Respecto a sus preferencias en materia de comida, como come en el interior de la cocina, no las conocemos muy bien. No obstante, después de una larga temporada durmiendo (el lo llama hibernación), para recuperar fuerzas, come huevos revueltos con salmón, chuletas de cerdo y tostadas con mermelada.

El consejo culinario de Holling: Es política de The Brick no dar consejos hasta que el cliente consuma algo […] Mi madre solía hacer una ensalada exquisita a base de judías verdes, berros y una salsa de mostaza de Dijon.

Shelly TamboShelly Tambo

Después de ganar un concurso de belleza va a parar a Cicely, donde se convierte en la mujer de Holling. A pesar de la diferencia de edad (Shelly apenas tiene 20 años) se compenetran perfectamente. Shelly aparece como ingenua, inocente, de gustos un pelín chabacanos y un poco simple. Pero, a la vez, es sincera, leal, espontánea y tiene un gran corazón.

Ayuda en la cocina de The Brick cocinando cosas sencillas. A ella le gusta comer grandes cantidades de helado y aperitivos de bolsa. Salvo cuando está embarazada (real o imaginariamente), entonces se atraca con todo lo que tiene a mano, aunque esté en los platos de los demás.

El consejo culinario de Shelly: Ji, ji […] en este momento no se me ocurre ninguno.

Ruth Anne MillerRuth Anne Miller

Una viejecita que regenta la única tienda que existe en Cicely, donde los habitantes del pueblo se abastecen de toda clase de artículos, incluidos los comestibles. En la misma tienda se encuentran el archivo y la biblioteca de Cicely, de modo que Ruth Anne es también archivera y bibliotecaria, además de secretaria del ayuntamiento y consejera imprescindible para cualquiera que tenga un problema. Ruth Anne tiene espíritu joven y es de ideas muy liberales y amplias. De su larga experiencia en la vida ha sabido extraer la sabiduría necesaria para encarar sus problemas y los de los demás. No obstante, a veces es bastante intransigente y tiene frecuentes altibajos anímicos.

Sus gustos culinarios son tan sencillos como su vestuario (generalmente viste con un chándal con la leyenda “Born to Bingo” que prestigiaría la colección de cualquier museo de arte kitsch). Ella se define como comedora de carne y patatas y confiesa que no puede pasarse sin un estofado. En su casa consume latas de la tienda que están a punto de caducar y en el Brick come un poco de todo, según su estado de ánimo: por ejemplo, cuando está intentando aprender italiano encarga espagueti a la boloñesa.

El consejo culinario de Ruth Anne: La sopa enlatada que acabo de recibir está deliciosa.

Marilyn WhirlwindMarilyn Whirlwind

Esta india auténtica, es la ayudante-recepcionista del doctor Fleishman. Absolutamente introvertida, estoica, silenciosa, cuesta arrancarle una palabra y descubrir sus pensamientos. Desespera al charlatán doctor Fleischman, que la define como “la campeona mundial del silencio”. Por otra parte tiene la sabiduría ancestral, el fatalismo y la capacidad de adaptación y de conformarse con todo de su raza.

Pasaremos por alto las delicatessen étnicas que consume cuando va a visitar a sus padres: tocino de oso, hígado de foca crudo y otras exquisiteces por el estilo. En su casa cocina cosas sencillas y tradicionales como gachas variadas, sopas de raíces, o aves rellenas con los consabidos arroz y castañas.

Como el sueldo que le paga el doctor Fleischman es tan exiguo, no suele acudir a The Brick, por lo que desconocemos cuáles son sus gustos cuando va de restaurante.

El consejo culinario de Marilyn: […] [¿Marilyn? ¿Sigués ahí?]

Los demás habitantes de Cicely

Cuando se reúnen a comer, los habitantes de Cicely suelen evitar las comidas formales en torno a una mesa; éstas sólo las hace Maurice, que tiene que lucir vajilla y servicio. Generalmente, les gustan los buffets informales, donde cada uno se sirve según su apetito y necesidades: en estos convites suele haber, por ejemplo, roulade de ternera, ensalada de tacos, fideos de sésamo, arroz con guisantes y bizcochos de frutas.

En las fiestas al aire libre, lo que predomina es la barbacoa, para asar costillas de cerdo, hamburguesas o salchichas.

Los habitantes de Cicely, en general comen todo lo que la naturaleza pone a su alcance: salmones y truchas procedentes de los prolíficos ríos de Alaska, la caza mayor de alces y caribús, gran variedad de aves, frutos y raíces del bosque, etc. La palma de este aprovechamiento de los recursos naturales se la lleva el trampero Walt Cooper, que transforma en filetes un mamut congelado, perfectamente conservado que aparece en las cercanías de Cicely, frustrando de paso a todo un equipo de paleontólogos que, bajo la dirección del doctor Fleischman, no contaba con la voracidad indiscriminada de los cicelyanos.

Doctor en Alaska en el mundo

El éxito de Doctor en Alaska ha sido y sigue siendo tal que se ha presentado y sigue emitiéndose en casi todos los países del mundo occidental. En los países de habla inglesa se mantiene el título original de “Northern Exposure”, que libremente traducido, viene a ser algo así como “exposición al Norte” o “exposición norteña”, en alusión al choque y a los beneficios que obtiene el Doctor Fleischman de sus estancia en las tierras de Alaska. En castellano se optó por el título, de todos conocido de “Doctor en Alaska”, por su protagonista principal. Como curiosidad, incluímos a continuación una relación de los diferentes títulos que se ha dado a la serie en algunos países donde se ha estrenado:

  • Alemania: y otros países de lengua alemana como Austria y Suiza: “Ausgerechnet Alaska”, es decir, “De todos los lugares, Alaska”
  • Croacia: “Zivot na sjeveru”, que se traduce por “La vida en el Norte”
  • Chipre “Pera apo ta oria”, algo así como “Más allá del límite”
  • Finlandia: “Villi Pohjola”, que quiere decir “El salvaje norte”
  • Francia: “Bienvenue en Alaska”, aunque en otros países francófonos como Canadá, se mantiene el título de “Northern Exposure”
  • Israel: “Hasifah La’tsafon”, se ha mantenido el sentido del título original, es decir, “Exposición al Norte”
  • Italia: “Un medico tra gli orsi”, o “Un doctor entre los osos”
  • Polonia: “Przystanek Alaska”, el título más original: “Última parada, Alaska”
  • Suecia: “Det ljuva livet i Alaska”, en castellano “La dulce vida de Alaska”

 

Bibliografía

Weiner, Ellis. The Northern Exposure Cookbook. Chicago : Contemporary Books, 1993

Recetas relacionadas con platos que aparecen en capítulos de la serie o citados por los personajes. No hemos podido conseguir el libro, que está totalmente descatalogado. Si algún lector lo tiene o sabe cómo conseguirlo, le rogamos que se ponga en contacto con nosotros. Se le obsequiará con una suscripción gratuita a Revista Zapardiel.

De una crítica del libro, extraemos esta receta:

Patatas a la Marylin Whirlwind

1. Hervir las patatas
2. Añadir sal

Sin duda, le cuadra perfectamente al personaje.

Weiner, Ellis. Letters from Cicely: a Northern Exposure book. New York : Pocket, 1992

Se presenta en forma de cartas escritas por los principales personajes de la serie, recreando el espíritu y los caracteres de Cicely.

Chunovic, Louis. The Northern Exposure Book: The Official Publication of the Television Series. London : Boxtree, 1993

Es una guía de la serie, con descripciones de los personajes, el “cómo se hizo” y gran cantidad de fotos, eso sí, en blanco y negro.

Chunovic, Louis. Chris-In-The-Morning; Love, Life, and the Whole Karmic Enchilada. Chicago : Contemporary Books, 1993

Son los monólogos y lecturas de Chris Stevens en su programa de radio.

Doctor en Alaska en la Red

Doctor en Alaska
En castellano.
Completa información sobre los capítulos y los personajes. Foro y lista de correo, enlaces, artículos y hasta una encuesta para votar por los capítulos y personajes favoritos.

The Complete Northern Exposure Episode Guide
Se puede descargar una base de datos con una completa guía de episodios y personajes. En inglés.

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3 comentarios

  1. Tienes razón a mí parecer es la mejor serie de televisión que he visto nunca. Me encanta el análisis desarrollado sobre la gastronomía es totalmente novedoso para mí ya que cuando veía la serie, no me interesaba el tema para nada y solo me dedicaba a disfrutar de ella. Ahora que estoy especialmente interesada en la gastronomía y después de leer tu articulo, estoy tentada de volver a ver la serie de principio a fin.

    Gracias por el recuerdo.
    Juani

  2. intercambio de Niza y de inspiración para el uso gracias contenido.
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  3. Ohhh, mmmhh, qué bueno! La mejor serie, sin duda, y un artículo maravilloso, para leer despacito. Muchas gracias.

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